Las arribazones de macroalgas marinas son observadas en las costas de alta y baja marea, producidas por fuertes corrientes marinas, vientos alisios u otros factores abióticos, formando grandes biomasas algales que llegan a cubrir por completo algunas playas. Actualmente las macroalgas tienen una gran importancia económica por sus múltiples usos, siendo colectadas con métodos especializados por algunos países para utilizarlas en la alimentación humana (sopas, ensaladas, harinas, guisos y bebidas), en bloques nutricionales y alimentos para animales, compost, fertilizantes, ladrillos, calzados ecológicos, jabones, shampoo líquido y sólido, protector solar, bioplástico, gomas y otros productos innovadores. Los géneros de mayor interés son: Ulva, Chaetomorpha, Cladophora, Codium, Sargassum Ascophylum, Padina, Dictyota, Canistrocarpus, Lobophora, Laminaria, Gracilaria, Hypnea, Laurencia, Gelidium, Halymenia, Eucheuma, Kappaphycus, Acanthophora, Agardhiella, Botryocladia, Ceramium, Chondria, Chondracanthus, Grateloupia, Gymnogongrus, Kallymenia, Lomentaria, Meristotheca, Polysiphonia, Porphyra y Solieria, siendo utilizadas algunas de ellas para la obtención de ficocoloides: alginatos, agar y carragenina, estos compuestos son gelificantes, emulsificantes, espesantes y estabilizantes, propiedades fundamentales en numerosas industrias. Estos recursos algales han sido poco explotados en Venezuela, siendo una actividad que puede generar importantes ingresos económicos. En esta recopilación se describen algunos usos de las macroalgas marinas de arribazón.