Se realizó un estudio sobre la capacidad que tienen los sedimentos de la Laguna de Tacarigua, una laguna costera de aguas someras, para retener e inmovilizar los fosfatos que le aportan las aguas de sus afluentes y las lluvias. La laguna fue dividida en 5 zonas con 54 estaciones de muestreo que representaban bien el ecosistema como un todo. Dominan en su composición sedimentos aluvionales entremezclados con arenas marinas. La zona de El Guapo muy afectada por los sedimentos del río, es el área donde se localizan los valores más altos de los parámetros asociados a la retención tales como: Fe, Al, Mn y P total, también presenta esta zona valores altos en el índice de retención (IBW). La zona de Laguna Arena con abundancia de arenas calcáreas, presenta los más bajos valores de IBW y de Fe, Al, Mn y P. Los análisis de las aguas intersiciales demuestran un efecto amortiguador de los sedimentos con relación a los niveles de P soluble, ya que la zona, con la menor capacidad de retención de P (Laguna Arena), es la que presenta los mayores valores de P-intersticial; en El Guapo y El Placer donde abundan sedimentos finos los niveles de P solubles fueron bajos. Los análisis estadísticos indican una estrecha asociación entre el comportamiento químico del fósforo con los metales de transición (Fe y Mn) ratificándose así la información de la literatura universal obtenida para sedimentos de lagos, estuarios y suelos sumergidos, en donde se sugiere, que el elemento que controla principalmente el proceso de absorción de P es el hierro, quizás a través de un complejo Fe-P inorgánico. En general se puede señalar que los sedimentos de la laguna operan como sumidero de iones fosfatos controlando la eutroficación de este cuerpo de agua, en un período de tiempo prudencial.