El río Manzanares es un ecosistema que ha mostrado un crecimiento poblacional exacerbado
en las últimas décadas, lo que pudiera influir en la capacidad de retención de especies químicas inorgánicas en sus
sedimentos, sirviendo como posible sumidero de estos materiales. Para comprender con certeza cuán rápido estas
especies pueden acumularse, es importante conocer las características de los sedimentos de fondo a lo largo de la
cuenca hidrográfica. Para ello, se realizó un análisis granulométrico a 29 muestras recolectadas durante cinco años
(2017-2022) en periodos de sequía, distribuidas en las tres subcuencas (Alta, Media y Baja) de este río, aplicándose
la técnica de separación en húmedo, se estableció el tipo de grano predominante y se clasificó usando el triángulo
de Sheppard. En la subcuenca alta, se determinó que el porcentaje de arenas finas osciló entre 1,69% y 45,37% en
la estación río Aricagua; en la cuenca media, predominaron las arenas finas en todas las estaciones muestreadas,
variando desde 4,75% hasta 40,84% en la estación ubicada en las areneras y en la cuenca baja fueron principalmente
arenas finas y muy finas, diferenciándose las estaciones 23 y 24 correspondientes al puente González de Ocampo y la
empresa AVECAISA respectivamente, donde se verificó la presencia de lodos. Las características de los sedimentos
de este ecosistema se describen como arenosos, excepto en la subcuenca baja donde por procesos naturales hay
presencia de lodos.